Nuevamente la población Archipiélago de Chiloé vivió una agitada mañana en sus calles, con amplia presencia policial producto de un desalojo que ha vivido reiteradas dilaciones.
Esta vez parecía que iba a realizarse: un carro lanza aguas, diversas patrullas de Control de Orden Público, la receptora judicial decidida y decenas de efectivos policiales dispuestos en las calles.
No obstante, nuevamente se suspendió el proceso, luego de que la abogada Paola González, representante de la familia de Rosa Sepúlveda, llegara del Tribunal con una orden de suspensión acogida.
FUENTE: LA PRENSA AUSTRAL.
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