La acumulación de residuos provenientes del Vertedero Municipal de Punta Arenas ha generado un problema persistente para los vecinos que colindan con este lugar. Bolsas, plásticos, papeles y otros desechos son arrastrados por el fuerte viento característico de la zona, invadiendo los terrenos aledaños y afectando tanto a las propiedades como al medioambiente.

Marcelo Castañón, uno de los propietarios afectados, describe la situación con preocupación. «Durante años hemos visto cómo estos desechos llegan hasta nuestros terrenos. Es frustrante ver bolsas pegadas a los arbustos y agua contaminada por los residuos que se filtran hasta el lugar». La presencia de estos materiales también imposibilita que los animales puedan subsistir en condiciones adecuadas, sumando un problema más al impacto ambiental que esto genera.
El problema no es reciente, y a pesar de los años, los vecinos del sector denuncian que la situación no ha mejorado. Además del arrastre de residuos por el viento, personas sin autorización ingresan a estos predios privados para botar artefactos de gran volumen, empeorando el panorama.
Los propietarios cercanos al vertedero, como Marcelo, ven afectada la salud de sus animales y la calidad de su entorno. La contaminación del agua y del suelo se suma a la polución visual y la degradación del paisaje natural. Ante esta situación insostenible, los vecinos han hecho un llamado a las autoridades locales para que se tomen medidas urgentes que resuelvan el problema y protejan tanto el medioambiente como sus propiedades.