La deuda educacional del gobierno de Boric: Sólo un 5,8% de las metas de Reactivación Educativa se cumplieron

Un informe del centro de estudios Acción Educar reveló que el plan presentado en 2023 por la administración Boric, que se transformó en la prioridad del Mineduc, ha tenido un bajo nivel de cumplimiento, asociado a fallas en su implementación y a disminuciones en su presupuesto. El actual gobierno está analizando la continuidad del programa. Lea aquí el estudio completo y sus conclusiones.

Lo nuevo. En 2022, el gobierno del entonces Presidente Gabriel Boric comenzó a diseñar el Plan de Reactivación Educativa, cuya finalidad era retomar la asistencia escolar tras la pandemia del Covid-19, que mantuvo cerradas las escuelas por un total de 259 días entre 2020 y 2021.

El programa comenzó a implementarse en 2023, con Marco Antonio Ávila (FA) como ministro de Educación, con la idea de “impulsar una respuesta integral y estratégica para la recuperación y mejora del sistema educativo”. Luego, quedó en manos de Nicolás Cataldo (PC).

Así, el plan -que contenía medidas en tres ejes: convivencia y salud mental, fortalecimiento de aprendizajes, y revinculación y asistencia- se transformó en la principal política educativa de la administración Boric.

Sin embargo, según un estudio de Acción Educar, sólo un 5,8% de sus metas en las distintas áreas se cumplieron, lo que contrasta con la magnitud de las medidas anunciadas y del diagnóstico que dio pie al programa.

Factor presupuesto. El análisis, elaborado por la economista Javiera Pavišić, plantea que desde su primera aparición en el Presupuesto 2024, los recursos destinados al Plan de Reactivación Educativa han presentado una tendencia a la baja. En 2024 se destinaron $65,8 mil millones, al año siguiente $62,3 mil millones, y para 2026 están presupuestados $47,5 mil millones.

Así, entre 2024 y 2026, los aportes para el Plan de Reactivación Educativa se redujeron en un 27,8%, lo que equivale a $18.327 millones menos.

Mientras, el Fondo de Reactivación Educativa ha sufrido recortes de un 50% de su presupuesto (-$5.618 millones) en la Ley de Presupuestos 2026, lo cual afecta gravemente los recursos con los que se dispone para las distintas acciones del plan.

Convivencia y salud mental. En este eje se propusieron metas asociadas al bienestar y a la protección analizadas en estudiantes de cuarto básico y segundo medio. Según el estudio, no se cumplió ninguna de sus metas, lo que se agrava entre los alumnos de segundo medio, que año a año dicen sentirse menos protegidos por la comunidad educativa.

Este ámbito contemplaba 11 medidas orientadas al apoyo psicosocial, la convivencia escolar y el bienestar, pero sus iniciativas -sostiene Acción Educar- no lograron resultados positivos. Tampoco se logró una recuperación de los índices prepandemia.

Un ejemplo de ello es que las denuncias por convivencia escolar aumentaron un 98,3% desde 2019 y, para 2025, ascienden a 17.067, la cifra más alta registrada por la Superintendencia de Educación en la serie histórica.

Fortalecimiento de aprendizajes. Se priorizó la recuperación de contenidos en Matemáticas y Lenguaje, además de reducir brechas de género. Aunque ha habido una ligera mejoría general en los puntajes postpandemia, tampoco puede atribuirse a este plan, sostiene el informe. Contó con 25 medidas, algunas de ellas con escasa cobertura y bajo presupuesto.

Un ejemplo de eso es el Plan Nacional de Tutorías, que abarcó sólo a 0,3% de la matrícula total de 2024 (cerca de 10.764 estudiantes), aunque estaban destinadas para 100 mil alumnos. Las tutorías estuvieron enfocadas casi exclusivamente en educación básica (97,3%) y la mitad de ellas en tercero básico (47,8%), dejando de lado los niveles de enseñanza media.

Otro caso es la Estrategia para la Reactivación de las Matemáticas, que contempla una batería de recursos pedagógicos gratuitos y universales para docentes y considera una formación especializada y un plan de acompañamiento prioritario a establecimientos críticos. Ésta sólo llegó a 2,5% de los docentes en Chile, haciendo imposible atribuir las mejoras en el alza de los resultados de matemáticas del SIMCE a esta estrategia.

Asistencia y revinculación. Entre las metas fijadas por el Gobierno estaban aumentar la asistencia promedio, reducir la inasistencia grave y fortalecer los niveles de permanencia escolar. Sin embargo, la mayoría de estas metas no se cumplieron.

En 2025, la asistencia promedio disminuyó a 85,9%, mientras que la inasistencia grave se mantuvo en niveles similares a los registrados en 2024, con 747.934 estudiantes en esta situación el año pasado, y con 147.605 estudiantes que perdieron todo un semestre.

En 2024 se contrató a 873 revinculadores, un 34,5% menos que en 2023, y en la mayoría de las comunas que no forman parte de un SLEP (167 municipios) no se logró contratar ni un solo profesional para sus equipos de revinculación.

Programa en duda. Según Acción Educar, la ejecución del plan ha sido tardía, ha tenido baja cobertura y ha contado con un presupuesto insuficiente, lo que ha influido en el bajo nivel de cumplimiento de sus metas. A lo anterior se suma que no ha existido un sistema de monitoreo y evaluación que permitiera ajustar y mejorar oportunamente sus políticas y medidas.

“Si bien se observa cierta recuperación en algunos indicadores, se perdieron años clave para revertir los rezagos educativos provocados por la interrupción de las trayectorias escolares durante la pandemia. Estas brechas, lejos de cerrarse completamente, podrían proyectarse en el mediano y largo plazo”, se lee en el informe.

Actualmente, el Ministerio de Educación, encabezado por María Paz Arzola, está analizando el Plan de Reactivación Educativa, en vista a realizar un rediseño de las estrategias o derechamente ponerle fin.

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