Si antes el traslado de frutas y verduras vía terrestre, desde la zona central a la Región de Magallanes, podía tardar tres a cuatro días, en las últimas semanas la demora promedio es de diez días, aunque también ha habido casos en que han esperado 12 días en recibir las mercaderías, señalan distribuidores de Punta Arenas.
Coinciden en que los desplazamientos de los camiones, con promedios de carga de 22 mil a 24 mil kilos de frutas, han sufrido retrasos más por las nevadas que se han registrado en las zonas cordilleranas de los pasos fronterizos, que por los controles sanitarios existentes en el lado argentino por el coronavirus.
Roberto Moreno, de distribuidora El Vergel, señala que el factor climático en invierno siempre está presente y en los últimos días fue más extremo por los bloqueos de ruta en los pasos Cardenal Samoré (Región de Los Lagos) y en Pino Hachado (Región de La Araucanía) donde hubo intensas nevadas.
“Eso demoró la mercadería que en vez de demorar cinco días me llegó en diez días, incluyendo 24 horas de retención. Eso fue la semana pasada cuando el jueves recibí mercadería que había comprado hace poco más de diez días”, sostiene Roberto Moreno.
Consultado si influyen los controles sanitarios por la pandemia, precisa que eso está muy bien regulado en el lado argentino y no hay demora por eso.
Patricio Díaz, distribuidor mayorista de frutas y verduras, sostiene que a diferencia de otros inviernos, este año ha sido más complicado porque han ocurrido intensas nevadas, especialmente desde fines de junio al presente.
Cuatro camiones
“Tengo cuatro camiones con los cuales traslado salmones hasta Talcahuano y después suben a Santiago para embarcar fruta. Tres de esos camiones están esperando cruzar en Pino Hachado rumbo a Talcahuano”, describe Patricio Díaz.
“Hablé con el chofer esta tarde y permanecía en Las Lajas, que está a unos 50 kilómetros de Pino Hachado y me decía que habían 227 camiones en ese lado esperando cruzar hacia el lado chileno en dirección norte. Imagínese cuántos más estarán esperando por el lado chileno para cruzar en dirección al sur”, recalca.
El distribuidor precisa que al mal tiempo se sumó además un paro de actividades de los trabajadores de Vialidad de Argentina, quienes estuvieron sin mover las máquinas para el despeje de nieve.
“La fruta en un viaje normal debiera demorar tres días en llegar y ahora estamos con demoras de diez días. Eso con suerte. Pero lamentablemente uno trae una merma de 30 a 35% de fruta porque la cámara de frío igual quema la verdura como me pasó con lechugas, brócoli, espinacas”, dice Díaz.
Luis Sánchez, de distribuidora Fepal, admite que él ha tenido suerte y que los camiones no han experimentado tanto retraso como los de sus otros colegas. “Los camiones y la carga están llegando justo en la fecha. Hemos tenido la suerte de no quedarnos sin mercadería”.
A modo de ejemplo recuerda que hace dos semanas embarcó en Santiago el miércoles en la noche y la mercadería ya la estaba desembarcando el pasado lunes 13.