Luego de varios días de movilización, la asamblea estudiantil resolvió poner fin a la toma que mantenía ocupados distintos edificios de la universidad, tras alcanzar un acuerdo preliminar con las autoridades académicas. La decisión fue adoptada luego de que se aceptara iniciar una mesa de trabajo y se acogieran varios de los puntos considerados prioritarios dentro del petitorio presentado por los estudiantes.
De acuerdo con lo informado por representantes del movimiento, la votación fue clara en respaldar el levantamiento de la movilización, entendiendo que existen avances concretos que permiten retomar el diálogo institucional. En ese contexto, se confirmó que este será el último día de toma, y que las dependencias serán entregadas oficialmente a las 10:00 horas de la mañana, permitiendo así la normalización de las actividades académicas y administrativas.
Desde la dirigencia estudiantil valoraron el resultado de las conversaciones sostenidas con las autoridades, destacando que el establecimiento de una mesa de trabajo representa un paso significativo para abordar las problemáticas planteadas. Si bien algunos de los voceros aclararon que no forman parte directa de la actual directiva, señalaron que, en su calidad de futuros representantes estudiantiles, observan con optimismo el escenario que se abre a partir de este acuerdo.
“Sentarnos a conversar, contrastar puntos de vista y generar espacios de trabajo conjunto es fundamental para avanzar en mejoras reales”, señalaron desde la federación, subrayando que el diálogo permite destrabar conflictos y construir soluciones de largo plazo.
Asimismo, recalcaron que la decisión de bajar la toma no implica abandonar las demandas, sino que responde a la voluntad de continuar el proceso por vías institucionales, manteniendo la organización y la participación estudiantil activa dentro de la mesa de trabajo acordada.
Finalmente, desde el movimiento agradecieron la cobertura de los medios de comunicación y manifestaron su satisfacción por poder retomar el funcionamiento normal de la universidad, enfatizando que este acuerdo marca un primer paso para fortalecer las relaciones entre estudiantes y autoridades, con miras a mejorar las condiciones planteadas en el petitorio inicial.




