La ministra de Seguridad se querelló contra el senador después de que éste afirmara que ella tenía que renunciar porque su ex marido defendió a un traficante de drogas. “El narcotráfico busca infiltrar al Estado”, dijo Nuñez. Steiner fue cuestionada por una sociedad con su excónyuge, y dijo que esta jamás estuvo activa ni se usó en el caso. En enero, Nuñez acusó a “grupos de ultraderecha” de haber secuestrado al ex constituyente Rojas Vade. Cuando eso se reveló falso, dijo que había actuado “un poquito apresurado” y que “no tenía información privilegiada”.
El caso del ex marido. El 23 de agosto de 2010, el tribunal de juicio oral de Talagante condenó a Óscar Abarzúa León a cuatro años de cárcel como autor de un delito de tráfico de drogas cometido el 24 de junio de 2009.
El condenado fue defendido en la causa por el exmarido de la ministra, Rodrigo Manuel Irarrázabal Izikson, quien figura en el registro que mantiene la Contraloría General de la República de abogados que han representado causas por tráfico de drogas.
Steinert, según publicó este jueves La Segunda, mantiene con su ex la sociedad “Inmobiliaria e Inversiones El Yunke limitada”.
Steinert dijo por la tarde que “el abogado con el que el titular me vincula es mi exmarido, con el que hace 25 años conformamos una sociedad que nunca tuvo movimientos y que no disolvimos una vez anulado nuestro matrimonio (…). Su relación con ninguno de sus clientes ha sido a través de esta sociedad”.
La ministra recalcó que “él me acaba de señalar que, en una sola oportunidad, hace 16 años, representó a una persona vinculada a este tipo de delitos”, lo que coincide con la sentencia del tribunal de Talagante.
La querella contra Nuñez. Poco después de que se publicara la existencia de la sociedad y que su ex marido había defendido a una persona condenada por tráfico de stupefacientes, el senador comunista afirmo que era ” “un gravísimo error que la ministra de Seguridad Steinert no haya disuelto la sociedad comercial que mantenía con su expareja, un abogado que defendió a un conocido traficante y en un caso muy bullado de drogas”.
“Todo el mundo se sabe que el narcotráfico, el crimen organizado, busca infiltrar al Estado. Y desde ese punto de vista, el vínculo familiar que mantiene la ministra con este abogado es un riesgo para enfrentar esta situación”, añadió.
Finalmente dijo que ella debería renunciar “la ministra debe dar un paso al costado, ya que en Chile tenemos que tener certeza absoluta de que no hay ningún tipo de vínculo, ninguna posibilidad de que el narcotráfico o el crimen organizado presione, utilicen o infiltren al Estado de Chile y a sus máxima autoridades”.
La ministra no tardó en responder: “Presentaré querella criminal contra senador PC Daniel Núñez, por imputación injuriosa, dañando mi honra”, afirmó la secretaria de Estado en su cuenta de X. “Tolerancia cero a quienes perjudican a servidoras públicas, como también ocurrió con ministra (de Ciencia, Ximena) Lincolao. No nos atemorizan bandas criminales, tampoco las calumnias del señor Nuñez”, aseguró.
El precedente. El senador Nuñez no presentó ninguna evidencia para sus graves imputaciones, tal como ocurrió en el caso del exconstituyente Rodrigo Rojas Vade, quien fue obligado a abandonar su mandato en la Convención Constituyente después de confesar que había simulado tener cáncer para erigirse como uno de los líderes del 18-O y ser electo para el cargo.
Rojas Vade fue encontrado la madrugada del jueves 12 de marzo de 2026 -en el kilómetro 59 de la Ruta 78, cerca de Melipilla- inconsciente, maniatado y con graves lesiones en la cabeza al costado de un vehículo.
Ese mismo día Nuñez escribió en su cuenta X que se trataba de un “atentado criminal, un secuestro planificado por grupos de ultraderecha” y que, si la Justicia no actuaba, ataques se repetirían.
Seis días después, cuando las pericias revelaron que la hipótesis más probable era un autoatentado, el senador reconoció su error.
“Actué un poquito apresurado”, afirmó. “Yo no tuve ninguna información privilegiada de la investigación, me basé en la información que vi en los medios de comunicación”.




