“Día del combatiente”: el ataque de vándalos y narcos contra centro cultural y comisaría en Huechuraba

Desde temprano se hicieron arreglos para defender el sector. Sacaron los semáforos para que no fueran robados y pusieron unas enormes placas de cemento para asegurar la comisaría. No fue suficiente. Un centro cultural de Huechuraba fue uno de los mayores afectados. Eran unos 50 manifestantes armados con escopetas.

Los hechos. “A la medianoche se escuchaban disparos, como si fuera una guerra”, dice el dueño de un restaurante cercano.

Un carabinero cuenta que hubo 50, 60 personas, algunos menores, con escopetas, haciendo disparos. “Hicieron rayados subversivos, robaron las rejas y 10 computadores, además de una caja fuerte, que luego fue recuperada. Más de 20 millones de pesos entre objetos sustraídos y destrozos al mobiliario”.

“Había mucho temor a que alguien estuviera herido”. La comisaría que está al lado, se protegió con unas grandes piezas de cemento, como una trichera. Entraron, robaron las rejas, robaron computadores, hicieron una fogata adentro, barricadas y rayados.

Algunas consignas decían “subversivos amurallados: luz para la próxima barricada”, tratando de dotar de cierta épica una mera acción delictual. Los tipos estuvieron hasta las 2 o 3 de la mañana. Si bien ha habido jornadas más violentas la de ayer fue impactante para los vecinos.

El día después. La sensación común en el barrio es de molestia, de cansancio. “Hasta cuándo vamos a aguantar a esta gente; son inadaptados, delincuentes, narcotraficantes”. Eso lo dice la señora Ana María, que lleva viviendo 40 años en el barrio.

Marisol comenta que “no tienen sentido estas protestas. No hay un solo reclamo coherente. Es pura destrucción. Yo reconocí a algunos chicos que estaban en la turba. Son narcos”.

El mismo carabinero dice que ellos no pueden disparar con las lacrimógenas a la cara de los delincuentes, sino que en la parte baja del cuerpo. “Esperamos tener más posibilidades con Kast, para defendernos, pero es una posición personal”, dice un uniformado.

Si bien fue muy peligroso lo de anoche, hacen la salvedad de que fue peor el 18 de octubre y el 11 de septiembre del año pasado, porque se quedaron hasta las 5 de la mañana. Ayer se quedaron hasta las 3 de la mañana.

Los tipos sacaron las rejas, que son enormes. ¿Cómo se las llevaron? Esto habla de cierta preparación y logística.

Reacciones. La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, entregó un balance del Día del Joven Combatiente: 193 detenidos a nivel nacional, 15 de ellos extranjeros. “Se verá cómo concretar las expulsiones de ellos”, sostuvo.

Una mujer que regresaba de un concierto de Soda Stereo fue baleada cerca de la Ruta 5. En ese contexto es que M.A.I.R., de 26 años, recibió una tiro en medio de disparos en San Bernardo. La joven y sus acompañantes se habían bajado hace poco del Metro y caminaban por Avenida Lo Blanco. Fue ahí que la víctima le señala a su amiga que uno de los impactos le dio en su cuerpo, lo que provocó que cayera al suelo. “Ay amiga, me dispararon” señaló.

En total hubo 127 capturados en la Región Metropolitana y 66 en regiones. 173 corresponden a hombres y 20 a mujeres; 170 son adultos y 23 menores de edad; mientras que 178 son chilenos y 15 extranjeros.

El alcalde de Huechuraba, Maximiliano Luksic (IND-UDI), tras la vandalización y robo al Centro Cultural de la comuna, dijo sentirse frustrado e impotente. Según información preliminar, se reportó el saqueo del centro ubicado en Avenida Recoleta durante horas de la madrugada por parte de una turba.

Los desconocidos realizaron un forado y sustrajeron cerca de 10 computadores y una caja fuerte. El fiscal de la Fiscalía de Flagrancia Centro Norte, Javier Mayer, cifró en al menos $10 millones el avalúo preliminar de los elementos robados. El alcalde Luksic dijo que “los más afectados son los vecinos que necesitan con urgencia de los servicios municipales”.

“Estamos trabajando sin descanso para retomar el trabajo y seguir atendiendo a nuestros vecinos que hoy más que nunca nos necesitan”, afirmó. Si bien hay mucha indignación por la violencia -”una de las más brutales que he visto”, dice un trabajador municipal”- se evalúa de manera más bien positiva al alcalde, porque ha aumentado la seguridad.

Al día siguiente, estaba todo el área cerrada. Un grupo de trabajadores cree que los daños son mayores a los que se han anunciado. “Arrasaron con toda esta parte, se llevaron todo”.

Los sectores afectados de Huechuraba están justo en el límite con La Pincoya, zona tradicionalmente ligada a hechos delictivos, sobre todo en los sectores altos del cerro del mismo nombre. Algunos vecinos dicen que hay mayor seguridad, pero que con el estallido empeoró.

Mientras espera un bus -que es gratis- un adulto mayor dice que La Pincoya no es tan peligrosa. “No estoy segura”, contraataca una señora. “Anoche había muchos cabros chicos y adultos, que lo único que quieren es destruir y robar”.

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