Paulina Vodanovic en comité central PS
La decisión del Tribunal Constitucional (TC) de declarar el cese en el cargo de la senadora socialista Isabel Allende, marcando el fin de una trayectoria de 31 años ininterrumpidos en el Congreso, provocó la indignación del Partido Socialista (PS). La molestia del partido oficialista ya se venía gestando hace algunos días, ya que el Mandatario Gabriel Boric le pidió al Senado ratificar en el cargo de consejera del Consejo Directivo del Servel a Antonia Rivas (FA) por un periodo de 10 años.
¿La razón de la molestia? Desde el PS, criticaron que el jefe de Estado haya decidido reemplazar a Alfredo Joignant por Rivas, ya que según acusan, lo ideal era que el recambio provenga desde la misma tienda política. Con todo, esta mañana y de forma extraordinaria, se reunirá la mesa directiva de la colectividad que preside la senadora Paulina Vodanovic. Por su parte, y en cuanto al fallo, adoptado tras un requerimiento presentado por Chile Vamos y el Partido Republicano, no solo generó críticas contra la oposición, sino también duras recriminaciones hacia el Gobierno, particularmente al Frente Amplio (FA) y al equipo de asesores del Presidente Gabriel Boric. Desde la colectividad lamentan que el fallo, que cuestiona la compra de la casona de Guardia Vieja –destinada a convertirse en museo y aprobada por el Congreso en la Ley de Presupuesto–, haya contado con los votos favorables de las ministras del TC Nancy Yáñez y Daniela Marzi, ambas cercanas al oficialismo. A juicio del PS, esta decisión refleja un distanciamiento del Gobierno respecto a una figura histórica del partido y expone errores internos en la gestión del proyecto. Uno de los más críticos fue el senador Gastón Saavedra (PS), quien responsabilizó directamente al equipo presidencial. «Hay un grupo de asesores que le tienen que advertir al Presidente que las cosas no van por el camino que se quiere y no pasó. O si pasó, no es el caso, pero pareciera ser que no hubo la advertencia, no hubo la prolijidad como para tratar el tema, que en sí es complicado porque tiene que tener a la vista lo que son las leyes», manifestó. A su juicio, el error no es aislado, sino atribuible «a todo el equipo del staff de asesores que tenía el Presidente encargado de esto y particularmente el Segundo Piso». En su evaluación, lo sucedido constituye «un daño a la historia de los socialistas y deben haber más renuncias. Aquí se daña el Partido Socialista y lo más complicado es que se daña la historia de Allende». Desde la Cámara baja, el diputado Leonardo Soto (PS) también arremetió contra lo que calificó como una señal negativa para la democracia: «Una pésima señal democrática cuando se da luz verde para que la ultraderecha chilena utilice a la justicia para destituir a autoridades elegidas por la gente, como es una senadora». Soto enfatizó que «la compra de la casa de Guardia Vieja para convertirla en un Museo, había sido aprobada desde el PC hasta la UDI en la Ley de Presupuesto. Y, además, se acreditó que no existe ningún antecedente que sugiera que ha existido falta de probidad, abuso de cargo o corrupción o perjuicio económico para el Estado, por la familia Allende». En ese contexto, acusó errores del oficialismo. «Todo se estropeó cuando autoridades políticas del FA cometieron una cadena de errores o chambonadas en la materialización de la compra y, ahora, aparecen dos ministras del TC designadas por este gobierno, que suman sus votos a la destitución. Parece ser una sospechosa coincidencia. Inexplicable», acotó. El diputado Daniel Melo (PS) también lamentó el fallo del TC y acusó una derrota política para la izquierda. «Hoy la extrema derecha, con incluso el voto de las representantes del FA en el TC, debe estar celebrando. Creo que en este caso se ha cometido una verdadera injusticia», afirmó. Uno de los ataques más duros vino del senador Fidel Espinoza (PS), quien apuntó directamente al Mandatario, manifestando que «él fue el que mandató que se realizara esta operación a costa de cualquier cosa, y como está lleno de incondicionales, y no de personas leales, los incondicionales jamás le iban a decir que no a lo que quería, a su sueño». Asimismo, responsabilizó al partido del Presidente y sostuvo que «muchos de los asesores que visaron esta operación eran del Frente Amplio, y sabían que no se podía realizar». En medio de la gira presidencial en India, el diputado Raúl Leiva (PS) expresó su pesar por el desenlace del caso y aseveró que «este es un tema muy complejo para el Partido Socialista en particular por el respeto, cariño y relevancia de la figura de la senadora Isabel Allende respecto de quien tenemos el más alto concepto por su capacidad, por su honorabilidad y por su abnegación en el servicio público».
Fuente: Emol.com