Buses a Natales aumentan frecuencias pero aún no llegan a tiempos normales

El mejor escenario post pandemia del Covid-19 con el descenso de contagios y la aplicación de la tercera dosis en la población adulta alientan a las empresas de buses que cubren la ruta entre las capitales provinciales de Magallanes y Ultima Esperanza a intentar llegar a tiempos normales de frecuencias diarias, aunque saben que falta un factor clave: el turismo.

Si el año pasado en pleno apogeo de la pandemia y cuarentenas incluidas los viajes se fueron a cero, recién las aperturas permitieron la tibia reanudación de las operaciones y con ello dejar en el olvido el peor de los episodios para ambas empresas que debieron enfrentar el duro momento económico y mantener a su personal.

Hoy el panorama es diferente, admite Paulina Núñez, subgerente de Operaciones de Buses Fernández, quien recalca que ha sido un periodo dificil como negocio y en términos económicos muy difícil.

“Hoy hemos ido avanzando en términos de sumar horarios para mover un poco más de gente. En los últimos dos meses, después de las vacaciones de invierno, recién se ha notado un poco de frecuencia de personas viajando”, dice.

Piensa que el tener las vacunas ha dado pie a que la gente se atreva a salir, viajar de Natales a Punta Arenas para comprar. Así la gente trata de retomar su vida con un poco más de normalidad.

Detalla que actualmente tienen cinco horarios de salida de buses desde Punta Arenas a Puerto Natales e igual cantidad desde la capital turística a la ciudad cabecera regional. Para este fin de semana sumarían un horario más, dependiendo de cómo se va mostrando la venta de pasajes.

Sin embargo, Paulina Núñez aclara: “No llegamos ni siquiera al 50% de los viajes que teníamos antes de la pandemia cuando teníamos en horarios regulares 11 frecuencias diarias y en fechas como estas llegábamos hasta 15 salidas, reforzando dos buses por horario. Ni hablar del movimiento de turismo que hoy estamos en cero”.

Pese al magro momento del turismo, dice que han mantenido contacto con todos los operadores turísticos con los cuales trabajan. “Las esperanzas estaban puestas en que se abrieran las fronteras para que los cruceros vengan. Para esta temporada no lo vemos muy factible que vengan cruceros porque recién se dijo que a partir del 1 de octubre abrirán las fronteras, pero son las aéreas. No hay nada con la reapertura de frontera terrestre. Por lo tanto ahí se ve como un poco incierto”, señala la ejecutiva de Buses Fernández.

Pese a ello se muestra optimista con la reactivación del turismo nacional pues muchos chilenos ante el temor de viajar al extranjero buscarán en el verano visitar lugares aislados y el paisaje magallánico es uno de ellos.

“Estamos cien por ciento confiados y hay que mantener la fe en que el turismo nacional nos ayudará en algo, sin llegar a los niveles que teníamos en tiempo normal, pero al menos será mejor que el verano pasado”, afirma la subgerente de operaciones de Buses Fernández.

Desarrollo limitado

Carlos Silva, gerente general de Bus Sur, dice desde Puerto Natales que por la llegada de las fiestas patrias se ve un movimiento interesante, pero no se advierte un repunte como era antes. “Si bien estamos con buenas cifras en todo Chile y especialmente en Magallanes, se nota que la gente está un poco asustada para los encuentros”.

Actualmente Bus Sur está con seis frecuencias diarias en ambos sentidos, aunque en tiempos normales antes de la pandemia tenían entre 8 y 10 salidas al día.

“Para todos fue complicado enfrentar la pandemia. Para el turismo ha sido horrible y frente a esta realidad no hay nada que hacer. Lamentablemente frente a este escenario todos tratan de salir adelante. Pero para eso las autoridades debieran ayudar a Magallanes considerando que estamos aislados geográficamente del resto del país”, demanda Carlos Silva.

Sus críticas las apunta a que las autoridades del gobierno central no han tenido la mirada del daño económico al turismo y como son autoridades de paso visualiza que es difícil que haya resoluciones inmediatas.

“Al no abrirse las fronteras terrestres por ahora quedamos limitados porque ya no viene el turista argentino y al mismo tiempo desde acá no se puede ir al otro lado. No hay ayuda porque es muy caro. El turista nacional no es un turista que gaste tanto como el turista internacional”, recalca.

Otra crítica que lanza es el alto costo del combustible y que en el caso del petróleo en Magallanes ya se empina en los $800 el litro, pero en Santiago bordea los $680. Agrega que además está el impuesto específico al combustible que encarece aún más.

“Es un tema que la autoridad no ve. Y nosotros no tenemos un poder adquisitivo que nos permita subir los pasajes. De Puerto Montt para arriba sí porque viaja mucha gente. Nosotros si subimos la tarifa la gente no va a viajar. Van a viajar menos pasajeros de los que hemos logrado reactivar”, señala Carlos Silva, quien recuerda que el pasaje de ingreso para un turista internacional al Parque Torres del Paine es más alto que los $15 mil del pasaje ida y vuelta que ellos mantienen como tarifa desde hace muchos años.

Comenta con Facebook
Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba