La Universidad de Magallanes se encuentra en un momento de crisis. A raiz del incidente ocurrido en el campus Punta Arenas por la destrucción vandálica del memorial de Francisco Bettancourt, los estudiantes reaccionaron iniciando una toma. Los gremios de trabajadores, profesionales y académicos de la UMAG declaran su solidaridad con esas medida: » Respaldamos las legítimas demandas y preocupaciones del movimiento estudiantil expresadas en su declaración pública. Sus cuestionamientos son válidos, sus preocupaciones son compartidas por toda la comunidad, y sus exigencias de transparencia y rendición de cuentas son justas y necesarias.»
El Rector de la UMAG José Maripani, en uso de sus facultades, inició una demanda judicial en contra de los estudiantes, como consecuencia de la toma del campus universitario.
El diagnóstico que formulan los gremios universitarios es lapidario: «La Universidad atraviesa una crisis profunda. En este contexto, las acciones judiciales anunciadas por el Rector en contra del movimiento estudiantil solo profundizan el conflicto y alejan cualquier posibilidad de solución dialogada. Apostar por el enfrentamiento legal antes que por la conversación demuestra un estilo de gestión que ha contribuido directamente al deterioro institucional. Hacemos un llamado a retomar el dialogo que permita el entendimiento y la negociación necesaria para la búsqueda de soluciones concretas.» Los gremios acusan que el estilo de gestión del Rector José Maripani estaría contribuyendo al deterioro institucional de la única universidad pública de la región de Magallanes.
El comunicado aparece firmado por las Directivas de la Asociación de Funcionarios/as– AFUM, de la Asociación de Academicos/as -ARAUMAG y de la Asociación de Técnicos y Profesionales – APROTEC.
En medio de esta crisis institucional, los gremios universitarios expresaron su preocupación por la decisión de la autoridad de «suspender las actividades docentes externas; ya que afecta la relación de
nuestra Universidad con otras instituciones, profesores a honorarios, comunidades y personas. La suspensión de las prácticas no tiene justificación académica y solo es evaluada como una medida poco razonable para presionar el movimiento, sin considerar las repercusiones reales.»
Los gremios que representan a los académicos, profesionales y trabajadores de la UMAG expresan en su declaración que «debemos señalar con total claridad que el Rector ha perdido la confianza de la comunidad universitaria. Esa pérdida de confianza se ha manifestado transversalmente en todos los
estamentos.»
La declaración expresa que «En consecuencia, y entendiendo que las atribuciones formales recaen en el Consejo Superior, hacemos un llamado político e institucional urgente: El Rector y autoproclamado candidato a la reelección desde agosto, debe poner su cargo a disposición y convocar a elecciones anticipadas, como gesto de responsabilidad y respeto hacia la comunidad magallánica que sostiene esta Universidad pública. Este acto abriría una vía real de recomposición de confianzas, llenaría la ausencia de
liderazgo y permitiría la recuperación de gobernabilidad» señalaron los gremios universitarios.
Las tres asociaciones, AFUM, ARAUMAF y APROTEC, manifestaron su disposición al diálogo y a la
generación de acuerdos; pero «rechazamos categóricamente cualquier intento de
amedrentamiento hacia estudiantes o trabajadores/as, pues ello contradice el carácter
público y democrático que debe guiar a la Universidad de Magallanes», termina la declaración.



