El senador por Magallanes cuestionó decisiones adoptadas por gobiernos anteriores en materias vinculadas con la plataforma continental, el estrecho de Magallanes y la presencia antártica. A su juicio, el país requiere una estrategia de largo plazo que combine soberanía, infraestructura, conectividad, población y conocimiento científico.
El senador por Magallanes Alejandro Kusanovic realizó un crítico diagnóstico respecto de la política chilena en el extremo austral y sostuvo que los actuales debates con Argentina son consecuencia de problemas que, a su juicio, se arrastran desde hace décadas.
El parlamentario valoró que los gobiernos de Chile y Argentina hayan reafirmado los tratados de 1881 y 1984 tras el encuentro entre los presidentes José Antonio Kast y Javier Milei, aunque señaló que aquello no resulta suficiente para garantizar los intereses nacionales.
“La soberanía no se defiende con comunicados: se ejerce poblando, invirtiendo y conectando”, afirmó Kusanovic, quien planteó que el desafío de Chile debe ir mucho más allá de las declaraciones diplomáticas.
Críticas a decisiones de gobiernos anteriores
El senador sostuvo que Chile habría permitido durante años el avance de Argentina sobre materias vinculadas con la plataforma continental magallánica y cuestionó además decisiones relacionadas con el Parque Marino Islas Diego Ramírez y la navegación por el estrecho de Magallanes.
A su juicio, parte del problema radica en que durante distintos gobiernos se habría subestimado la importancia estratégica del extremo austral.
En ese contexto, recordó la expresión “importancia ninguna”, atribuida al entonces canciller del segundo gobierno de Michelle Bachelet en 2016 al referirse a los avances argentinos sobre la plataforma continental.
Para Kusanovic, aquella frase representa una visión política que habría terminado debilitando la atención sobre Magallanes y los intereses nacionales en la zona austral.
“Un territorio que no se defiende políticamente termina disputado, aunque el derecho esté de tu lado”, afirmó.
“Magallanes y la Patagonia argentina son una sola comunidad”
El parlamentario también puso énfasis en el estrecho vínculo histórico y familiar entre Magallanes y la Patagonia argentina.
Kusanovic sostuvo que la relación entre ambos territorios constituye una herramienta que Chile debería utilizar para reducir tensiones con Argentina, sin que ello implique renunciar a derechos soberanos.
“Magallanes y la Patagonia argentina no son dos orillas separadas por una línea de tratado, son una sola comunidad partida por la historia”, señaló.
Como ejemplo de esos vínculos, mencionó los orígenes familiares de habitantes de ambos lados de la frontera y recordó que María Ostoic Dragnic, madre del expresidente argentino Néstor Kirchner, nació en Punta Arenas.
Según el senador, esa conexión histórica y familiar debería ser considerada como un activo político y diplomático para la relación bilateral.
Tierra del Fuego y Puerto Williams, en el centro de la estrategia
Kusanovic planteó que Chile necesita desplazar parte de su centro de gravedad político y estratégico hacia el extremo sur.
En esa línea, sostuvo que Tierra del Fuego, Puerto Williams y Villa Las Estrellas deberían adquirir un mayor protagonismo dentro de la política austral y antártica del país.
“La conectividad terrestre entre Punta Arenas y Puerto Williams” debería convertirse, según su visión, en un activo político y estratégico y no solamente en una obra de infraestructura.
Para el senador, fortalecer esa conexión permitiría consolidar la posición de Chile como país de acceso a la Antártica.
También cuestionó la falta de una estrategia común entre las distintas instituciones que participan de la política antártica nacional y advirtió sobre la necesidad de aumentar la presencia física, científica y logística de Chile en el continente blanco.
Advertencia por la “Antártica profunda”
Uno de los conceptos centrales planteados por Kusanovic es la necesidad de prestar mayor atención a lo que denomina la “Antártica profunda”, es decir, las zonas continentales más alejadas de las áreas donde tradicionalmente se concentra la actividad chilena.
El senador sostuvo que Chile debe conocer, investigar y mantener una presencia permanente en esos territorios.
“Necesitamos presencia física, conocimiento científico y capacidad real de sostener lo que reclama”, afirmó al referirse a los derechos e intereses nacionales en la Antártica.
En su análisis, la posición chilena es actualmente “sólida en el papel, frágil en los hechos”, debido a que las grandes potencias estarían otorgando una creciente importancia estratégica al continente.
Llamado a evitar una disputa política interna
Respecto de la posibilidad de interpelar al canciller Pérez-Mackenna por las controversias australes, Kusanovic calificó la medida como un “error estratégico”.
El senador argumentó que existen materias relacionadas con la soberanía que requieren reserva y que responsabilizar exclusivamente a la actual administración por situaciones acumuladas durante distintos gobiernos sería, a su juicio, equivocado.
“Si de verdad queremos responsables, revisemos toda la cadena de decisiones, no solo el último eslabón porque es el más fácil de alcanzar”, planteó.
También cuestionó que asuntos de soberanía sean utilizados como herramienta de confrontación política interna.
“La soberanía es un deber nacional, no un arma partidista”, enfatizó.
Tres medidas para las próximas décadas
Como propuesta para evitar que Chile vuelva a enfrentar en el futuro situaciones similares, Kusanovic planteó tres líneas de acción.
La primera es establecer un Pacto de Estado Austral y Antártico, con una proyección de 20 a 30 años y que permita coordinar a la Cancillería, Defensa, Ciencia e Infraestructura.
La segunda apunta a poblar y fortalecer Tierra del Fuego y Puerto Williams mediante conectividad real, mientras que la tercera consiste en desarrollar una plataforma logística y científica hacia la Antártica acorde con la posición geográfica de Chile.
A ello sumó la necesidad de preservar el vínculo humano con la Patagonia argentina como un elemento estratégico de la relación bilateral.
Para el senador, el desafío no pasa por generar nuevas declaraciones sobre soberanía, sino por traducirla en acciones concretas.
“No necesitamos más declaraciones sobre soberanía. Necesitamos convertirla en población, infraestructura, conocimiento y poder efectivo”, concluyó.
La entrevista fue realizada por el medio de comunicación nacional El Líbero (el-libero.cl).



