Con una travesía de 13 horas entre fiordos, canales y glaciares milenarios, la “Ruta de los Glaciares” dio inicio a una nueva temporada en la región de Magallanes, consolidándose como uno de los panoramas más atractivos para turistas nacionales e internacionales que buscan descubrir el extremo austral de Chile desde una perspectiva única.
La expedición zarpa desde Punta Arenas y permite recorrer el histórico Estrecho de Magallanes, navegar por el Parque Nacional Parque Nacional Alberto de Agostini y adentrarse en los canales patagónicos hasta alcanzar los paisajes remotos de la Cordillera Darwin. En el trayecto, los visitantes tienen la posibilidad de contemplar más de seis glaciares y atravesar el sector de Cabo Froward, reconocido como el punto más austral del continente americano.
Durante los últimos años, esta experiencia ha ganado reconocimiento por ofrecer una combinación de aventura, contemplación y conexión con la naturaleza en uno de los territorios más aislados y mejor conservados del planeta.
Joshua Pelech, capitán costero de embarcación Magallanes 500, destacó que el recorrido adquiere una dimensión distinta durante esta época del año. “Los paisajes se sienten más tranquilos, más auténticos. Hay menos movimiento turístico, lo que permite vivir la experiencia de una manera más relajada y contemplativa. El clima y la atmósfera de los fiordos y glaciares también cambian, y eso le da un carácter muy especial al recorrido”, afirmó.
El capitán agregó que mantener operativa la ruta fuera de los meses de mayor demanda turística representa una señal importante para el desarrollo regional. “No es solamente seguir operando una excursión, sino apostar por darle continuidad a una experiencia que conecta a las personas con paisajes únicos de la Patagonia durante todo el año”, sostuvo.
Desde la organización, Juan Pablo Solo de Zaldívar, gerente de operaciones de Solo Expediciones, explicó que uno de los principales atributos de la travesía es permitir el acceso a escenarios naturales de difícil alcance. Según indicó, el recorrido busca que quienes participan no solo observen el entorno, sino que desarrollen una comprensión más profunda del territorio austral y su fragilidad ambiental.
En esa línea, aseguró que la operación incorpora principios de conservación y turismo sustentable, considerando que la navegación se desarrolla en uno de los ecosistemas más prístinos del planeta, respetando rutas establecidas, distancias de observación de fauna y protocolos de desembarco.



